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23 septiembre 2011

Congelar y Descongelar

DETECTAR PROBLEMAS EN EL CONGELADOR:

Cuando nos vayamos de casa durante un tiempo de vacaciones, es conveniente que a la vuelta, sepamos si nuestro frigorífico o congelador han estado funcionando correctamente. Para ello, vamos a colocar una bolsa de hielos cerrada en el congelador. A la vuelta, comprobaremos si los hielos tienen la forma original. Si no es así, nuestro congelador habrá sufrido percances en nuestra ausencia y tendremos que mirar que le pasa.

ANTES DE CONGELAR O DESCONGELAR LA COMIDA:

  • Al congelar los alimentos se detiene la descomposición de los alimentos.
  • El agua que éstos contienen, se transforma en cristales.
  • El frío preserva los valores nutritivos de los alimentos.
  • Elegir alimentos frescos, de buen aspecto y firmeza.
  • Sólo se puede volver a congelar comidas que pasan de un estado a otro (crudo a cocido).
  • Almacenar las comidas por porciones y una vez descongeladas, no se pueden volver a congelar.
  • Los alimentos se pueden volver a congelar sin peligro, si todavía mantienen cristales de hielo en su interior o están a una temperatura de 4.4ºC o más fría. En caso de que haya habido un corte de suministro de luz, los alimentos dentro del congelador comenzaran a descongelarse.
  • Alimentos crudos: se congelan en su recipiente original. Se pueden condimentar los alimentos crudos.
  • Alimentos cocidos: si los vamos a guardar en el congelador, deben retirarse del fuego antes de que estén totalmente cocidos (vegetales, legumbres, pasta, etc.), excepto la repostería y los panes. El intenso frío ablanda las comidas y al descongelar al horno o a baño de María se pasarían de cocción.
  • Recetas precocinadas: tras terminar la preparación, enfría y etiqueta con la información, congela en un contenedor tapado. Para preparar la comida o la cena, descongelarla durante 24h en el frigorífico. Calentar a fuego lento y servir caliente acompañado de la guarnición al gusto.
  • Los alimentos deben meterse al congelador una vez enfriados. Solamente la repostería en general y el pan, es conveniente guardarlos templados para que retengan su humedad natural.
  • Es conveniente blanquear las verduras antes de congelar.
  • Envuelve los alimentos, haciendo paquetes sin aire, para que formen un bloque compacto. Nunca debe quedar con aire.
  • Rotular cada paquete con fecha y hora; Ponles una seña distintiva, para estos casos puedes usar etiquetas de colores o cintas. Esto te permitirá encontrar los alimentos en el menor tiempo.
  • No llenar el congelador de golpe.
  • Tras congelar los paquetes se pueden apilar, ya que tienen consistencia de piedra.
  • Ordena tu congelador de forma que no tengas que mantener mucho tiempo abierta la puerta mientras buscas al fondo algún alimento, por esto es muy útil llevar un inventario (por ejemplo en un cuaderno: pollo asado, porción para 2 personas, bolsa azul con cinta roja, con las especificaciones de la etiqueta) u ordénalos por secciones (por ejemplo: carne, verduras, alimentos crudos y cocidos).
  • Para envasar comidas con salsa o líquidos, tenemos que tener presente que los líquidos aumentan de tamaño, por eso lleno las 3/4 parte de los envases.
  • Al guardar frutas con azúcar, al descongelar quedan naturalmente con un sabor dulzón.
  • Añadir algo de líquido a la salsa espesa en el momento que las descongeles. De este modo se evitara que se pegue al fondo de la olla, o simplemente calentar en baño maría o en el microondas.
TIEMPO DE CONGELACIÓN:

El tiempo de congelación de los alimentos depende del alimento en sí, de si es un producto casero o industrial, de los ingredientes que lleva, etc. Pues bien, para aclarar dudas, os dejo una lista de recomendaciones sobre cómo congelar y descongelar alimentos:

Congelar:
  1. Yogur: Un máximo de 2 meses, aunque el proceso de congelación provoca cambios en la textura.
  2. Nata:
    • La podemos congelar en su envase original si sabemos que queda un espacio de 1,5cm en la parte superior del mismo (ya que al congelarse se va a dilatar).
    • La nata espesa se bate mejor si quedan algunos cristales de hielo tras descongelarla.
    • La nata que ya tenemos montada, la podemos conservarla haciendo montoncitos, congelándolos y después, guardándolos en una bolsa de plástico.
  3. Helado: Cuando empezamos un helado y congelamos los restos, suele formarse una capa de hielo por encima. Para evitar esto, podemos colocar una capa encerada encima de las sobras y así evitaremos esa capa de hielo.
  4. Mantequilla: De 6 a 9 meses. Para ello, dejar en su papel original y luego envolver con papel aluminio o bolsa para congelar.
    • Una vez abierta la barra de mantequilla, la envoltura original no ayuda a conservarla. Podemos meterlas en bolsas de plástico o papel film y conservarlas en el congelador hasta que tengamos que usarlas de nuevo.
    • La Mantequilla Sin Sal, se puede conservar indefinidamente en el congelador si la cerramos herméticamente.
    • La Mantequilla Salada, se conserva durante menos tiempo, pero ésta, no necesita ser envasada, la podemos dejar en su envase original.
  5. Pan:
    • Pan Fresco: Podemos guardar pan fresco en el congelador un máximo de 3 meses (si lo guardamos en el frigorífico, se pasará antes). Descongelar siempre a temperatura ambiente.
    • Pan Duro: Éste pan, en vez de desecharlo, lo vamos a cortar en dados y lo vamos a tostar en una sartén con un poco de mantequilla. Después, lo escurrimos en papel de cocina y lo meteremos en bolsas para congelarlo y poder usarlo cuando queramos en nuestras ensaladas, sopas o purés.
  6. Galletas Caseras: Se recomienda congelar tanto las galletas en sí como la masa de las galletas caseras  en un recipiente hermético, y nunca más de 6 meses.
  7. Huevos: Se pueden congelar por enteros o separando las claras de las yemas.
    • Congelar Huevos enteros: Cogeremos una bandeja de hielos, contaremos los huecos que tiene y los rociaremos con aceite de oliva. Cogeremos tantos huevos como huecos tenga la bandeja. Los batimos suavemente en un bol y les añadimos 3/4 de cucharadita de azúcar y 1/4 de sal por cada 6 huevos usados. Rellenamos el molde con nuestra mezcla (llenando los huecos) y lo congelaremos. Cuando esté congelado, lo desmoldamos y metemos los cubos en una bolsa de plástico hermética para volver a almacenarlos en el congelador. Cada cubo, suele equivaler a un huevo.
    • Congelar Claras: Sin hacer ninguna mezcla, duran perfectamente congeladas durante 1 año. 2 cucharadas de clara, equivalen a la clara de 1 huevo.
    • Congelar Yemas: Antes de congelarlas, las mezclaremos con una pizca de sal para evitar que se coagulen.
  8. Quesos: Los quesos se pueden congelar  un máximo de 6 meses. Es recomendable descongelar en el frigorífico para evitar que se deshaga una vez descongelado.
    • Se pueden congelar los quesos: Suizo, Griego, Cheddar e incluso mezclas sazonadas de queso para untar. Si al descongelar, el queso de untar nos queda con tropiezos, con batir bien, será suficiente para que recupere la textura.
    • El Parmesano y Romano se rallan muy bien cuando están congelados. Ideales para acompañar la pasta.
    • Los Quesos Blandos, podemos dejarlos 15 minutos en el congelador si los queremos rallar.
  9. Zumos: Los brics de zumos se pueden congelar durante 12 meses.
  10. Jamón: Se puede congelar jamón hasta 2 meses, aunque es posible que se altere tanto el sabor como la textura.
  11. Beicon o Panceta: Es posible congelar durante 1 mes. Dejar en su envoltorio original y envolver con otro.
    • Tocino: Si nos ha sobrado, lo picamos y lo metemos en bolsas para congelar. Lo podemos usar de adorno para muchos platos.
  12. Carne:
    • Carne Picada: Carne picada (ternera, pollo, pavo, cordero, cerdo, etc.) un máximo de 4 meses. Para ello: envolver en una bolsa para congelar y luego en una capa de papel aluminio.
    • Hamburguesas: Lo mejor, es congelarlas por raciones. Las envolveremos en papel film según las raciones que vayamos a consumir. Yo, suelo hacer paquetes de 2 en 2. Las pondremos apiladas en el congelador.
  13. Sopas, Caldos y Cremas: Todo tipo de caldos hasta 6 meses sin que pierdan sabor o propiedades. Es preferible congelarlos en raciones.
  14. Pescado:
    • Pescado Blanco: Un máximo de 6 meses: se saca de su envoltorio, se lava y se envuelve en una bolsa de congelar.
    • Pescado Azul: Pescados como el atún, el salmón y la caballa hasta 3 meses, momento en el que empezarían a perder propiedades y sabor.
  15. Marisco: Es uno de los alimentos más preciados para épocas de festejos y por ello es aconsejable congelarlo para que no se desaprovechen sus propiedades nutritivas y evita posibles (langostinos, gambas, etc.).
  16. Frutos secos: Un máximo de 2 años. Y si se quieren conservar sin congelar, es mejor conservarlos en la nevera, donde también tienen una larga vida (1 año) y no se pondrán rancios.
  17. Fruta: Las frutas que más se prestan a ser congeladas son: albaricoques, uvas, melocotones, peras y ciruelas en conserva.
    • Ciruelas Pasas, Uvas pasas y Dátiles: Las frutas secas en cajas casi llenas o en bolsas cerradas, se conservan frescas si se congelan.
    • Frutas del bosque y Cerezas: Se pueden congelar enteras y crudas: primero se ponen en una bandeja para congelarlas de forma individual, y una vez congeladas, se trasladan a una bolsa o a una cajita de plástico hermética.
    • Plátanos maduros:
      • Los picamos, les añadimos un poco de zumo de limón y lo congelamos en recipientes (o tuppers). Los podremos usar más tarde para pasteles o panes.
      • También los podemos congelar enteros antes de que se nos estropeen. Será un manjar para los más peques de la casa.
    • Cascara de Limón o Naranja: Las podemos congelar para rallarlas según las necesitemos.
  18. Verduras: Todo tipo de verduras, excepto las alcachofas, y se mantendrán de 8 a 12 meses como regla general, sin perder propiedades.
    • Tomates: Es mejor cortarlos en cuartos y congelar en bolsas, luego utilizar para guisos, salsas y sopas. Tras descongelar, quedarán blandos pero mantendrán todo su sabor.
    •  No se deben congelar lechugas u otras hojas que utilizamos para ensalada, ya que se ponen flácidas y pierden su sabor.
    • Col: Lavaremos la cabeza de la col y la secaremos con toallas de papel. Luego, la envolveremos en papel film y la meteremos en el congelador. Al descongelarla, las hojas se habrán mantenido suaves y será fácil quitarlas y manejarlas. Son ideales para hacer col rellena y no dejaremos por la casa el olor a col cocida.
  19. Patatas:
    • Puré de patatas: haremos tortitas, las cubriremos con un poco de harina y las apilaremos en el congelador (dentro de una bolsa de plástico o papel film). A la hora de usarlas, no hace falta descongelarlas antes de freírlas.
    • Patatas fritas: Si nos hemos pasado haciendo patatas fritas, no hace falta ni tirarlas ni dejar que se ablanden en el frigorífico. Las meteremos en una bolsa de plástico, intentaremos que no quede casi aire dentro y las meteremos al congelador. Al sacarlas, las freímos un poco y volverán a estar en su punto.
  20. Otros:
    • Azúcar moreno o negro: No se endurecerá si se guarda en el congelador.
    • Café: Los granos de café y el café molido duran más tiempo si los conservamos en el congelador o en la nevera.
    • Harina: Si encontráis una oferta de harinas y no sabéis para qué usarla, congélala en su propio paquete. Se mantendrá fresca.
    • Hierbas: Frecuentemente congelamos el perejil picado. Pero toda hierba puede ser congelada. No mostrarán un aspecto fresco pero el sabor se mantendrá intacto.
    • Miel: La ponemos en recipientes para hielos y lo congelamos. Cuando ya estén duros, los desmoldamos y los metemos en bolsas de plástico para volver a dejarlas en el congelador. Si la miel se vuelve demasiado granulosa, colocamos los cubos con un poco de agua hirviendo y ya tendremos nuestra miel disponible.
    • Palomitas de maíz: Si metemos los granos de maíz fresco o las bolsas comerciales en el congelador, a la hora de hacerlas, nos aseguraremos de que la mayoría de los granos exploten y se conviertan en ricas palomitas.
Descongelar:
  1. Ensaladas: Descongélalas a temperatura ambiente o en el frigorífico colocando el producto sobre una bandeja con rejilla. También se puede hacer en el microondas, metiéndolo 4-5 minutos y removiendo cada minuto.
  2. Mariscos: Descongelar el producto a temperatura ambiente o en la nevera y servirlo acompañado de lo que más le guste.
  3. Rebozados: Descongelarlos sumergiéndolos en abundante aceite que esté bien caliente y freírlos unos minutos hasta que estén bien dorados.
  4. Hojaldres: No es necesario, pero se recomienda descongelarlos durante 15min antes de meterlos en el horno.
  5. Helados: Sacarlos unos 5min antes de servir para disfrutar de la textura cremosa de cada uno de los sabores posibles.
  6. Carnes: Descongelarlas en la nevera o a temperatura ambiente durante unas 24h antes para cocinarlas al horno, a la plancha o asadas.
    • Para descongelar carnes con rapidez y sin ningún riesgo, colocaremos la carne en su envoltura original, en un recipiente con agua fresca hasta cubrirla. Espolvorearemos sal en el agua y sobre la envoltura; luego, cubriremos el recipiente y dejaremos reposar durante 1h.
    • En caso de querer descongelar carne picada rápido, espolvorearemos sobre la carne, la cantidad de sal que queramos utilizar en la cocción de después. La sal, ayuda a descongelar rápidamente.
    • Un truco raro pero eficaz es, meter la carne, con su envoltorio, en el lavavajillas y ponerlo en ciclo de secado. Los vapores calientes harán su función y no estropearán la carne.
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